
|
 |
Una revista de información general, monográfica… diferente
En un ambiente inmerso en el imperio de lo efímero, de la vertiginosidad, de la divagación, un imperio donde no se busca la opinión sino noticias consumibles, revistas como Crítica, culturales y de pensamiento, se hacen cada vez más necesarias.
Por vocación y voluntad, CRíTICA quiere seguir interviniendo en el debate general de las ideas de nuestro tiempo, quiere ser una referencia para el diálogo social y cultural.
Al ser una revista de periodicidad mensual, jamás podrá ofrecer una rabiosa actualidad inmediatamente consumible, sino un serio escenario de reflexión, diferenciando claramente entre la interpretación y la información, entre lo que importa y lo que sucede.
Una revista hecha por mujeres… pero no “para la mujer”
Crítica tiene esta peculiaridad. Sencillamente está hecha para personas preocupadas por su tiempo, mujeres y hombres.
Personas abiertas a la realidad local y a la global, a los avances científicos, a la reflexión ética, a la actualidad cultural en todas sus manifestaciones.
¿Consumidores o ciudadanos?
Julio - Agosto 2008 Nº 955
|
|
Detrás de nuestras compras y consumos hay una historia personal, cultural, social, económica, política y medioambiental. Están nuestros deseos y necesidades, el entorno social, las condiciones laborales y de vida de quienes fabrican y producen bienes, los recursos naturales gastados, las empresas beneficiadas y su influencia política, los residuos y contaminación generados…
Si se quiere ser eficaz contra la sociedad de consumo, habría que lograr un estatus de ciudadano preocupado por las cosas públicas. Ahí es donde también las organizaciones y redes de consumo tendrían que centrar su atención. Menos en lo que un consumidor individual debería hacer (aunque no deja de ser importantísimo que el consumidor sea consciente y crítico), y centrarse más en lo que –como ciudadanos organizados– pueden exigir políticamente en relación al consumo.
|
|
Artículo seleccionado:
El "Cuarto hombre". De la cultura del consumo a la cultura del don
Comprender qué consume una sociedad y sobre todo cómo lo hace requiere descubrir cuáles son sus creencias básicas, cuáles son sus formas de vida que se desprenden de ellas, lo que va más allá de la cantidad de productos que se consumen. El consumo de objetos valiosos es, en realidad, consumo de signos. Y lo más interesante es la metamorfosis de lo sagrado que se opera en la llamada “religión del consumo”.
|
|

|