Revista Crítica

Usted está aquí: Inicio La Revista Monográfico Análisis Alternativas a la dramática coyuntura laboral

Alternativas a la dramática coyuntura laboral

Escrito por: Manuel García Docampo y Cristina Justo Suárez
Enero - Febrero 2013

Diagnóstico de la situación

El 91% de la población española considera que la situación económica es mala o muy mala (Barómetro del CIS de diciembre de 2012). No se equivocan. El escenario actual es pesimista sin paliativos. Seis millones de parados, que suponen un cuarto de los que están en disposición de trabajar, son un volumen excesivo para una economía como la española. Hemos batido tristemente nuestro propio récord de paro y, por primera vez, no cabe atribuirle peso alguno al crecimiento de la población activa ya que todo procede de una brusca caída de la ocupación.

La dramática situación del mercado laboral es resultado causal de la desfavorable coyuntura económica. El coeficiente de determinación, que explica el porcentaje de varianza de las tasas anuales de variación del PIB respecto de la variación anual de ocupación en valores absolutos es del 93,8%. Estos nítidos valores de correlación son escasísimos en Ciencias Sociales y, sin embargo, se sigue insistiendo demasiado recurrentemente a la explicación en otros ámbitos ajenos a las causas de esta situación. En definitiva, ni la cultura laboral, ni el marco legislativo, ambos semiestables, son causa de la caída de la ocupación.

El momento económico en el que nos encontramos parece, no obstante, de inflexión dado que, tras haber tocado fondo en el 2010, la dirección del desastre tiende –aunque todavía en valores negativos– hacia el 0. Sin embargo, la recuperación del empleo puede retrasarse ya que, por debajo del 2% de crecimiento anual de PIB, el mercado laboral español se ha mostrado, históricamente, incapaz de crecer. Además, en la historia reciente puede constatarse que existieron también atisbos de inflexión en la crisis del 73 que finalmente resultaron ser falsos, arrastrándose ésta durante toda una década hasta alcanzar mediados de los ochenta.

Es cierto que quedan pendientes elementos de ajuste todavía necesarios, como por ejemplo un Estado quizá demasiado amplio, poco ágil y entorpecedor de muchas actividades económicas o una ratio de ocupados versus inactivos muy preocupante (2,5) que hace saltar las alarmas del sistema de pensiones y que invita a un alargamiento de la vida laboral en muchos sectores. Pero la política de austeridad, sin acompañamiento de medidas sociales, tiene un elevadísimo coste. Los recortes no han respetado en absoluto el estado de bienestar, de manera que las políticas educativas, sanitarias y sociales han sufrido un importante retroceso. Mención aparte merece el impacto que sobre el empleo femenino tiene el recorte en políticas sociales y relacionadas con la conciliación y la atención a dependientes, dado que sobre ellas recae, de nuevo gratuitamente, el peso de estas tareas de las que el estado ahora se inhibe y que había empezado a desarrollar años atrás.

Fuente: Elaboración a partir de la Encuesta de Población Activa (INE)

Los desencadenantes de la actual crisis, tanto en su versión financiera, como en lo referente a la burbuja inmobiliaria, como la crisis de la deuda, han sido interpretados por las clases medias y bajas como ajenos a ellas, aunque asumen resignadas que los políticos han hecho recaer sobre sus rentas y bienestar el rescate y las consecuencias de tal desastre. Los recortes, por la rapidez e intensidad con la que se han producido, han generado empobrecimiento de la población en general1 y debilitado el tejido productivo y empresarial. Esta combinación de debilidad de la oferta y la demanda, dificulta ostensiblemente cualquier salida posible de la crisis. Sin embargo, la solución a la misma requiere actuar sobre esas causas de manera conjunta: fortaleciendo la oferta; apuntalando el tejido productivo y regenerando la actividad económica; fomentando la demanda, dejando de penalizar el consumo que impide el comercio interior y el crecimiento del PIB; y, finalmente, desacelerando el “ajuste por abajo” para centrarse en las soluciones “macroeconómicas” y, muy concretamente, en la reducción de fraude.

Fuente: Elaborado a partir de datos procedentes del INE: Para PIB, Contabilidad Nacional Trimestral de España, tomando datos a precios constantes, con base en el año 2000; para Ocupación, Encuesta de Población Activa.

¡Hay alternativas!

Tal y como ha escrito Vicenç Navarro en su obra homónima, “Hay alternativas”. La regeneración de la actividad económica precisa políticas activas, innovadoras y decididamente encaminadas a ello. La estrategia se apoya en tres ejes estrechamente interrelacionados: 1º. Potenciar la actividad económica entre las empresas y autónomos/as que todavía se mantienen a flote; 2º. Fomentar el inicio de nuevas actividades económicas de la mano, fundamentalmente, de población actualmente en paro; 3º. Generar marcos normativos que fomenten una economía positiva, sostenible y solidaria. Detengámonos, a continuación, en describir, de manera muy breve, en qué consiste cada uno de estos tres ejes:

1º. Si en algún momento fue preciso y necesario intervenir en la economía, éste es el caso. Al igual que se ha hecho con el sector financiero, el rescate a empresas es estratégicamente útil para evitar un desastre laboral mayor y enrocarse en una reducción permanente del PIB, de ahorro y del consumo. La reactivación económica precisa de un Plan Integral que diga cómo, cuándo y a quién salvar y/o dejar morir. El ERE tradicional está resultando un paliativo temporal poco útil y de consecuencias dramáticas para sectores de población de edad adulta que en la actual coyuntura difícilmente volverán a insertarse en el mercado laboral. Es necesaria, por lo tanto, una nueva generación de políticas que fomenten el reparto del empleo, los contratos a tiempo parcial, la reactivación económica y del consumo.

2º. No podemos limitarnos a esperar a que las empresas existentes consigan ampliar sus plantillas, sino que es imprescindible fomentar el espíritu emprendedor, promoviendo que los/as parados/as cambien a la situación de trabajadores autónomos. Esto implica generar políticas que fomenten el cambio de situación de desempleados a ocupados, con costes de seguridad social a “cero”. La pregunta es no sólo qué preferimos sino qué podemos permitirnos como sociedad: que una persona en situación de desempleo espere a ser contratado por cuenta ajena o facilitar que inicie una actividad económica, aunque sea sólo a tiempo parcial, pero que genere riqueza y sin que tenga que pagar, por un tiempo, ningún coste de seguridad social o un coste simbólico. Es precisa una estrategia sectorial específica que no pasa por participar en el mercado laboral de forma prácticamente desregularizada como algunos parecen pretender, sino por fomentar también el emprendimiento por cuenta propia en nichos de mercado viables, con los incentivos antes mencionados y con un seguimiento y asesoría constantes por parte de la administración, y por la contratación a tiempo parcial.

3º. Una de las piezas claves para resolver esta crisis pasa por la lucha contra el fraude. Entre las teclas que hay que tocar está la de tomar medidas para reducir la economía sumergida. Todos los estudios, incluidas las estimaciones del actual gobierno, sitúan el volumen del la cifra anual de negocio “en negro” en torno a los 250.000 millones de euros anuales2. Es decir, en torno al 25% del PIB. Por lo tanto, si se hiciese aflorar este volumen económico, el PIB aumentaría de forma que los objetivos de déficit estarían sobradamente cumplidos (actualmente situado en torno al 8%; un tercio del volumen del “negocio en B”). Las medidas que se dirigen hacia una reducción de los pagos en metálico van en la dirección correcta, porque permiten seguimiento y, en definitiva, que aflore el pago y la venta del bien o servicio. Estas medidas deben pasar por realizar una pedagogía social que sancione el fraude fiscal en todas sus formas, asumiendo que se trata de un perjuicio a toda la sociedad de consecuencias nefastas. En este momento resulta sumamente relevante encontrar argumentos que hagan innecesario el ajuste duro al que nos someten los mercados y los gobiernos extranjeros. También en este momento, la solidaridad es el mensaje que es necesario transmitir y uno de los valores a los que es preciso apelar.

El papel de la política

Se ha intervenido en la economía, y mucho, para crear un mercado más libre, con menor protección social y con menor capacidad de priorización política. Seis millones de parados son un argumento suficiente para justificar otras políticas intervencionistas de emergencia. Es preciso reivindicar el papel de la política como expresión de la soberanía ciudadana y del interés público por encima del mercado. No tomar medidas de regeneración democrática puede abonar el terreno a posturas populistas que encuentren espacios idóneos ante esta desastrosa situación social y laboral. Es preocupante comprobar cómo para “los políticos en general, los partidos y la política” son el tercer problema más citado en respuesta a la pregunta de cuál es el principal problema que actualmente existe en España, sólo superado por “el paro” y por “los problemas de índole económica” (Barómetro del CIS de diciembre de 2012). Abandonar el “mercado laboral” en manos del “mercado” puede acarrear problemas sociopolíticos que recuerden a sistemas instaurados en Europa tras el crack del 29.

La recuperación económica no acarreará una rápida recuperación del empleo si no la acompañamos de medidas que incidan directamente en ello. Para no dejar atrás a los colectivos de desempleados excluidos es pertinente atender (estudiar) las alternativas que se propongan;
para alejarnos de los fantasmas populistas y/o convulsiones sociales es preciso considerar éstas u otras posibles soluciones; para ser optimistas y mantener el orgullo de formar parte de la sociedad a la que pertenecemos es importante que se escuche y valore cada propuesta. La política no sólo debe recuperar su liderazgo usurpado, esperemos que sólo transitoriamente, por el mercado, sino hacerlo de forma eficiente. Por ello, los responsables políticos no pueden eludir éstas u otras alternativas porque es un lujo que no podemos permitirnos.©

1.España se situó en 2011 en el cuarto lugar de los 27 países de la UE en nivel de desigualdad (sólo superado por Letonia, Bulgaria y Portugal), y el coeficiente de Gini para España según Eurostat se ha incrementado en un 2,7% desde el año 2008 hasta la actualidad, siendo un incremento superior al de ningún otro país de su entorno.

2. El colectivo de Técnicos de Ministerio de Hacienda (Gestha) cifra para el 2008 el volumen de economía sumergida en el 23% del PIB, mencionado dos grandes bolsas de fraude: el mercado inmobiliario y las actividades económicas de autónomos y pequeñas empresas.


Manuel García Docampo - Universidad da Coruña

Cristina Justo Suárez - Gaela Consultora


 

¿Hay alternativas a la crisis?

¿Hay alternativas a la crisis?

La compleja situación actual de crisis y las posibles alternativas para superarla ocupará el monográfico de nuestro número 983, en el que habrá importantes firmas que tratarán este tema desde distintas perspectivas. A parte de un análisis de la situación, se recoge una mirada hacia el futuro.


Ver revista Descargar Suscribirse

Artículos más leídos

La educación no es neutral

La educación no es neutral

Para transformar la sociedad es necesario formar sujetos críticos y creativos, y...

Consumo y ciudadanía

Consumo y ciudadanía

La ciudadanía no consiste únicamente en tener derechos, sino también...

Como lágrimas en la lluvia

Como lágrimas en la lluvia

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de...

Desde mi teclado

Desde mi teclado

El 93% de los internautas españoles tienen una cuenta activa en al menos una red social....

Crítica cumple 100 años

Crítica cumple 100 años

Hace exactamente 10 años, en el año 2003, yo misma titulaba el editorial de la...

  • La educación no es neutral

    La educación no es neutral

    Martes, 01 Marzo 2011 13:57
  • Consumo y ciudadanía

    Consumo y ciudadanía

    Martes, 01 Julio 2008 11:17
  • Como lágrimas en la lluvia

    Como lágrimas en la lluvia

    Sábado, 01 Marzo 2014 13:54
  • Desde mi teclado

    Desde mi teclado

    Miércoles, 01 Mayo 2013 09:48
  • Crítica cumple 100 años

    Crítica cumple 100 años

    Domingo, 01 Septiembre 2013 00:00

Redes Sociales

Newsletter

Suscríbase a nuestras newsletters para recibir nuestros últimos comunicados
eMail incorrecto