Si hablamos de cine hoy, no nos engañemos, sabemos que su supervivencia depende en gran medida de la televisión. Y sin embargo, en esta contienda no es la televisión la que ha ganado, sino un híbrido: el telefilm, o el cine de consumo. Esperemos que el cine sepa elevarse por encima de la filosofía de las palomitas que lo tiene aletargado.