Un enfoque sólido y amplio para la construcción de un mundo más estable y menos violento implica medidas para detener el deterioro ambiental, para acabar con la esclavitud de la pobreza para invertir la persistente tendencia a una mayor desigualdad e inseguridad social que alimenta la desesperación y el extremismo.
Nuestro primer propósito al realizar este monográfico es cuestionar los tabúes y los sentimientos de inevitabilidad que rodean el comportamiento violento, alentar el debate sobre cómo frenar este fenómeno en nuestro maltrecho planeta y aportar nuestro granito de arena para un radical cambio de mentalidades, pues como decía Albert Einstein, el mundo no evolucionará, no superará su situación normal de crisis, usando la misma forma de pensar que generó la situación.